miércoles

martes




VERTICE

Desde el fondo de mi carne
voy hacia ti
poblada de un solo movimiento
porque eres profundidad vital
forma
que el tiempo no detiene

Desde mi dolida vértebra humana
construyo un mundo
carne y hueso dentro de tanta vida
y vuelve a ser como en el principio
hermoso génesis
en que se alza todo espacio
para dejarme silenciosa

Desde el vértice más hondo
de mis años
estoy integra de amor.
Madura ya de ser
en el vagar sereno de las luchas
o en la simple belleza de los contornos

Desde esta piel que ciñe
consagro toda latitud
de colmar el orbe
de tocar tu corazón
y sentir que ahí existo

Porque no distingo otro confín
sino el nido tibio
el umbral acogedor
el artificio de retirarnos juntos
en un rincón y pasar horas y horas
hasta el vértice más hondo
de los años



Sasik

lunes

I Encuentro Nacional de Escritores “Veracruz:Sendero de Letras”





Los marineros besan y se van….



XI Encuentro Nacional de Escritores “Veracruz:Sendero de Letras”


Por Luz del Alba Velasco

El puerto de Veracruz pleno de sol y luz, el llanto ensordecedor de los barcos merodeándose sobre las aguas, las cajas multicolores del desembarque, el aire con sabor a sal y el sonido campaneante de un..”lechero, por favor” de los parroquianos enclavos en sus sillas. Ahí están políticos y periodistas, turistas y fayuqueros que no te dejan ir sin un reloj Cartier reacomodando el paisaje mañanero sobre el malecón más antiguo de América. Es ahí donde arrivan más de 60 escritores, de diecinueve Estados de la República Mexicana. Ahí donde muchos llegan, besan y se van… no vuelven nunca más.




Sabemos que todo elogio a la palabra es bienvenida a este reino neoliberal que abate constantemente al creador literario, plásticos, teatral, musical y todas las manifestaciones que pretenden visualizar este tiempo que nos toco vivir. Pero siempre habrá promotores culturales dispuestos a enfrentar está encomienda con las letras, en está ocasión fue la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, A.C. quienes atendieron a todo lujo desde el Teatro Francisco X. Clavijero hasta Museo de la Ciudad “Manuel Gutiérrez Zamora”.
Como todo encuentro entre escritores, es hasta normal toparse desde lo más ridículo de la metáfora florida hasta las imágenes más hermosas y provocadoras, desde los “escritores” más irresponsables con la letra hasta los más selectos artesanos de la poética.




Indira Broca poeta autodidacta acecha a la poesía a muy temprana edad y nos dice: “Voy por las calles sin destino/entre humo intoxicado y gemidos sin orgasmo/Fantasma de mis noches/Despierta/Los ojos no giran más desorbitados/pues no hay ojos/sólo cuencas por donde la luz no pasa”



Mientras otra voz porteña la de Jesús Garrido , canta:” Unidos por el llanto/la humedad de los cuerpos/nos trasciende y desengaña:/El día/ altar de luz/ nos evapora. A lo que respondería Verónica joven tabasqueña “Si empatara las venas que os hemos cortado las mujeres, podría alimentar con espagueti a todos mis colegas.




El ir y venir de voces como Jorge Quintana, Rafael Riquelme Nesme,Karina Chablé, Gabriel Fuster, José Antonio Durand,Viridiana Blanco, María Dolores, Jaime Veláquez y todos aquellos que hicieron de este encuentro una sola expresión a favor del pensamiento hondo y la urdimbre de la memoria.

Salut con bembe y todo

martes

DIAS PREDESTINADOS




Ningún encuentro real hace previa cita. Entra por la persiana de nuestras vidas en asaltadillas, y nos alardea con lo extraordinario. Si, hay esos días predestinados para el encuentro, días en los que se abren caminos que creíamos imposibles, intransitables. Son días desafortunadamente raros en los que uno entra a ese espacio del contacto asombroso, de la palabra inesperada. El encuentro con otro se produce remontando toda aridez cotidiana; como un túnel inventado por nuestra soledad y provocado por una mirada. No hay encuentro sin la luz de unos ojos.
Como milagro que es, nos convierte de inmediato en devotos de una religión sublime: la intensidad. Nada escapa a ese credo que nos colma de vida al menos por un momento. Es preciso, pues, realizar esa conflagración del “solo se vive una vez”. La intensidad es el único culto vital esa es su inquietante arma. A veces la tenemos, huimos de su poderoso fulgor de navaja, ejecutamos el estático rito de las convenciones, hacemos ondear el tedio como bandera preferida. El arrepentimiento al rato resulta, igual que en otros casos, inútil; ni siquiera puede hablarse de lo perdido puesto que nunca se tuvo.

“No espero nada-asevera tajante el personaje relator de La invención de Morel, de Bioy Casares-. Esto no es horrible. Después de resolverlo, he ganado tranquilidad”. Sin embargo, por extraño que parezca, quizás ésta sea la actitud más íntegra para atender un encuentro; se gana, con ella la naturalidad necesaria para gozar un instante. Múltiples sentimientos son cubiertos de golpe por esos episodios anormales en que se constituyen los encuentros. Descubrimos en ellos la amistad, el amor, o el odio en un trazo repentino. La primera mirada lo determina todo.

Aunque lleguemos a conocer mucha gente, hemos nacido para unos cuantos encuentros. Al final de nuestras vidas recordaremos tan sólo algunos; nuestro directorio existencial se compendiará en unos pocos seres cargados de encanto y belleza. Los demás serán , a lo sumo, una presencia adicional, acaso informe. Cada cercanía, cada vínculo con alguien, gana terreno para la vida. Edmon Jabes tiene razón cuando escribe que al calcular la distancia que nos separa se deja de morir. Y es que “hubiéramos podido no encontrarnos nunca.-Sólo intentábamos crearnos vínculos.-Extraño. Nos hemos encontrado”.
Luego entonces, añado. La indiferencia ha sido derrotada, y como termina ese maravilloso poema amoroso de Rosario Castellanos, “… Hasta que un día otro lo para, lo detiene. Y lo reduce a voz, a piel, a superficie ofrecida, entregada, mientras dentro de sí la oculta soledad aguarda y tiembla.

domingo

La Journee ne fait que passer


FOTOVIDEO de Luz del Alba

Espacio vacante de los dias solamente suceden, en este flujo ininterrumpido del tiempo, hago este envio donde las ideas quizá soplan sobre las imágenes; no hay periodos que separen las frases gráficas, sino solamente ridículas puntuaciones, blancos que separan las respiraciones retóricas de los dias que solamente pasan. No hay selectividad, ni retoque de ellas, hice los cliks en un solo día de lluvia; atrapada por la memoria de otros días, nadando en un océano, sin otra disciplina que ese viaje del yo que se borra.

Y parafraseando a Burroughs en esas identidades que se desvanecen rasgue la hoja que decia: ...tomo foto porque mi mente se contradice a sí misma, una milésima de segundo estoy en Comalapa a la otra milésima en Rouen.

Tomo foto porque mi cabeza contiene 25 000 espectros para camuflagear mi huida. Tomo foto para resguardar mi barricada. Retrato al que corre porque es la mejor manera de decir todo lo que se tiene en mente en 3 minutos o durante el transcurso de una vida.

Luz del Alba Velasco

miércoles

LOS AMIGOS DE Luz del Alba y su video-foto “ La Journee ne fair que passer”




A principios de este año se hizo el estreno mundial en Internet del video
“ La Journee ne fair que passer” dedicado a la generación Beats
y realizado por Luz del Alba Velasco en su estadía por Europa,
publicamos algunas de las opiniones que desde distintos puntos de la tierra, le enviaron a la fotógrafa.


Ignacio García dijo…
Allá, cuando por equis razones la multitud que llegó a la Casa Díaz Mirón para "aprender a escribir", y Jaime Velázquez tuvo que improvisar coordinadores en los diversos géneros de la literatura para cumplir con el ese "escribir", Luz del Alba Velasco se refugió en el taller de narrativa, coordinado por Arturo García Niño.
Buena narradora, de visión más que depredadora para sorprender con sus líneas al lector más avezado, Luz del Alba publicó entonces su (creo) primer cuaderno de cuentos en Ezra Michelet Ediciones y su serie "los rollos de el malandrín"; una narrativa, ya he dicho, de magnífica factura.
No obstante, en esta autora existía una dualidad: tomaba sus clases sabatinas en el taller de narrativa, pero jamás dejó a un lado su cámara fotográfica colgada al hombro. Con ella nos retrataba a sus amigos, o se iba a la calle y la dejaba impregnada en el acetato. Bellas imágenes las de aquel entonces, saturadas de una sensibilidad que, ya se veía venir, se convertirían con el curso de los días en fotografías cada vez mejores.
Luz del Alba emigró. No por ello dejó su cámara, y su trabajo pronto dio qué decir en círculos donde la estética es más que exigente. Formó parte de grupos importantes de fotógrafos y dio impulso y publicó en varias revistas especializadas. El vídeo que aquí presentamos es una prueba de esa sensibilidad que la artista ha alcanzado, tanto como de su nostalgia por (tal vez) aquellos libros que leímos en esos días en que la cultura la hacíamos quienes mayor interés radicaba en eso: en "hacer"... Así fuera en la cantina más pinchurrienta.
Lina de Voi dijo...
chido el trabajo, me gusta la estética.... felicidades!
Peni dijo...
Me gusta este trabajo, aunque la repetición del escenario me satura un poco, la edición con el sonido creo es excelente, felicidades y feliz ocho a Luz del Alba, desconocida hasta ahora, admirada desde hoy, besitos.

Ramón Payat Arteaga dijo...
Gracias por ver tu más reciente y espectacular obra de arte....realmente maravillosas...por donde andas ahora...? Algún día quisiera tener la oportunidad de conocer México....e ir a uno de los importantes eventos en los cuáles das a conocer tu infinito talento...
Cariñosos saludos desde Perú- Lunahuaná.

Lourdes F. dijo...
Por simple curiosidad:¿Cuál es el nombre de la calle? ¿Esto fue hecho en Veracruz? Agradecería si me contestara.
Marcela García Guerrero dijo...
¿Cuantas vidas has retratado en ese día de lluvia mi
querida pequeña y grande amiga?. Sólo tres veces se abrió el portón No. 5. y las vidas transcurrían. Gracias por tu arte, gracias por ser tú. Un beso y lo mejor de lo que más necesites para este 2008, que aún está en pañales.
Te quiere, Trujillo, Perú
Celeste Ramírez dijo...
Querida: Sé de lo que hablas en imagen. La recurrencia del tiempo no es más que un recordatorio de tu infinito ser.
Con un abrazo fuerte, siempre.

Angela Mejía dijo...
Querida Amiga,Gracias por compartir este lindo trabajo.
Me gusta mucho "La démarche" ya no se como se dice en castellano.
Cuando vuelves por acá, ya hace tanto tiempo que no vienes. Un fuerte abrazo
Baiyona, Francia.

Irredento Urbanita dijo...
Luz del Alba siempre mezclando su sensibilidad femenina con una creatividad artística tan libre y sin género sexual. Cómo lo hace? No lo sé, allí el mérito.

Saludos desde Barcelona

Juan Joaquín Pereztejada dijo...
Luz del Alba qué milagro hoy es día de aparecidos primero Ariel y ahora tú, qué gusto, que buen comienzo de año. Todavía recuerdo que un día en Toluca o Metepec me diste un menjurje que dijiste era ajenjo, pero que ni a caballona llegaba. Creo que la última vez que nos vimos íbamos caminado en la madrugada por tu casa con Eduardo Osorio orinando a nuestro lado (sin dejar de caminar) a mitad de la calle.
Oye y ese trabajo está muy bueno, muy avant garde, recuerdo un cuento de Paul Auster, Cuento de navidad se llamaba, donde el dueño de una talabartería le enseña a Auster su serie fotográfica: la misma calle tomada a la misma hora durante años centenas de fotografías. Y aquel precepto de Machado en su Juan de Mairena, lo que pasa en la calle. Las sombrillas se abren y se cierran/los camiones pasan, el zahuán se abre, se cierra, la luz se enciende, se apaga/ una pareja pasa riéndose/es una calle de París. Dónde andas? Yo estoy en el D.F, cuál es tu correo?
Guillermo Romero dijo...
Muy chingón Luz, espero verte pronto, un abrazo. Si puedes manda algo para mi semanario.

Jesús Téllez dijo...
Queridísima Luz del Alba, desde lo casi más alto del cerro de Coatepec debes de saber que nuestro corazón late fuerte y pronto por tu persona. Quizá te halles en Afganistan o la desaparecida Birmania o Tlachaloya o San Marcos Yachihualtepec en el hermoso municipio de San Bartolo Morelos. Pero....hasta allá recibe un fuerte abrazo y un beso bien tronado con los sinceros deseos de felicidad, amor y alcohol.
Porfirio Hernández dijo...
Me da gusto saber que estás del otro lado del Atlántico, nutriéndote de los aires de Rouen, que por lo que sé, está más al Norte de París. Por otro lado, me da gusto saber que la paginita de *Hormigas* sirve para saber más de lo que acontence en esta ciudad. Voy a darle ese sentido en los próximos días, ya verás. ¿Cuándo regresas?

Heber Sidney Quijano dijo...
La lluvia es siempre la repetición infinita de melancolía, en Rouen parece ser una nostalgia de la identidad, una muestra fantasmagórica de nuestro paso por la vida, que recuerda a las ancianitas enigmáticas que cruzan el cuadro en las películas de KIeslowski. En otros casos parece la mofa de un cliché hollywoodense, a la sombra de Humprey Bogart, (play it again, Sam!) y su fisionomía de hombre atormentado por los fantasma de la guerra. El instante de la repetición se aleja de la instante decisivo de Cartier-Bresson para convertirse en la repetición que hace perder el significado a las imágenes, y por ello a la escenificación de los peatones, que somos nosotros, en un tablero de damas chinas. Calca, sombra, grafito de siluetas que nos hace indelebles y endebles, antes la lluvia que nos difumina y nos borra entre sus ríos verticales

MartelCano dijo...
Te extrañamos, me encanto tu foto-video en especial tu atención a la flecha y la música. Te esperamos pronto besos.

viernes

LA MISTERIOSA TANGER


FOTOVIDEO de Luz del Alba



Provocadora de las más elementales alusiones, esta puerta entre África y Europa. Atrajo en los dos últimos siglos la mirada curiosa y ávida de un sin fín de poetas,pintores, novelistas y cineastas que llegaron de distintos continentes, y han alucinado con su maquina de escribir o su pincel de pelo de camello, imantando la brújula de su imaginación. La Medina - con sus recovecos y entresijos-, la Alcazaba, zocos, bazares, fondas y alcaicerías componen, a unos pocos kilómetros de Europa a vista de pájaro, según el GPS, un mundo exótico, cuyo brillo acude una amplia gama de forasteros desde los pintores africanos hasta los poetas de la generación beat.

Como no quedar atrapada por ese exotismo y la novedad de sus componentes y sus rasgos difíciles de asumir. Muchos de los escritores y artistas no salieron nunca de su fascinación de Tánger y la convirtieron en un estereotipo. Los americanos famosos que visitaron Tánger hace medio siglo ya no están a excepción de Paul Bowles, y las huellas que dejaron en la ciudad se reducen a un puñado de fotografías.

A Targer dicen, se le debe ver en posición inversa y con una mezcla de visión romántica, de esas labores minuciosas que hace un forastero, como descifrar el idioma del idioma y domesticar del espacio urbano. Guiados por instinto y recorrerlo a diario, como un agrimensor y aveces hasta con un hilo el dédalo de la Medina, trazarlo y corregir los planos que se logren al día y luego transcribir el rótulo de las callejas y los nombres de las pensiones, comercios y cafetines. Hacer pues, una nueva forma de transformar los códigos centenarios para cualquier tangeriano por uno nuevo y original para cada uno de los forasteros.
No sé, si es más grande el misterio y asombro de sus casas y formas de vida o que ya no nos sorprenda la otra cara que se ve al lado de los complejos turísticos de la bahía o cabo Espartel, en donde la orfandad, el desempleo, la miseria, el uno y mil oficios que prevalecen de una gran parte de su población, en donde la cotidianidad de los desfavorecidos es la materia prima de muchos “intelectuales”, que desde el “El Café París” escriben sus bitácoras, biografías o novelas.
El forastero, recorre el centro y callejea por la Medina, se ve inmerso en la marea de tangerinos y de inmigrantes venidos de toda Europa, no se asombra de los cambios que ha habido a lo largo de los años porque siempre se han visto a esos transbordadores blancos y esbeltos desde la lejanía, cuando cargan y descargan millares de pasajeros y vehículos en ese vaivén entre Tánger y Algeciras. Así como tampoco se queja de tropezar con las banquetas rotas, las calles llenas de hoyos y baches, los contenedores malolientes y repletos de desechos en los que se zambullen los más pobres venidos del campo o los guetos de las periferias, Pero, ahí está esa energía que tiene el puerto con sus desigualdades brutales y la presencia furtiva de subsaharianos que esperan dar el saltito para la soñada Europa, los niños que merodean todo y tienen a veces las manos de colores porque han venido de entintar telas sus sonrisas de felices pidiendo alguna céntimo, todo se entrelaza entre las incontables terrazas blancas y azules y verdes y de lo que te imagines ocupada por hombres ociosos tomando el the o fumando la pipa, con un tráfico intenso y ruidoso, con la nueva moda de Chilabas con sacos y feces y cuando se vas al mercado las mujeres deambulan de una verdura a otra con sus pañuelos de las rigorosas.
Y sin embargo, ¡y ahí está el milagro!, el atractivo y originalidad de Tánger no sucumben ante tanto contraste y desidia. La luminosidad del aire, la superposición de planos blancos de la Medina vista de la playa o abarcada desde la Alcazaba, el panorama grandioso del café de la Jafita, conservan toda su fuerza impregnadora y única. el conjunto es magnífico: una paradoja que roza el prodigio. Será éste, se dice uno, el auténtico misterio de Tánger que avala la leyenda de lo escrito por otros que llegaron un día y se quedaron?